
El Senado de República Dominicana aprobó las enmiendas al proyecto de ley de juego y lo envió al presidente Luis Abinader. La iniciativa crea la DGJA como regulador único, impone un congelamiento de 10 años en nuevas licencias y establece un gravamen mensual del 10%. Representa un avance hacia la consolidación regulatoria en un mercado antes fragmentado.
SCCG Take — Los operadores deben monitorear la decisión ejecutiva, ya que el congelamiento de licencias y las sanciones podrían alterar el panorama competitivo. Las inquietudes de ADOBAD y FENABANCA sugieren posibles ajustes antes de la promulgación.
El proyecto de ley de reforma del juego en República Dominicana ha sido enviado al presidente Luis Abinader luego de que el Senado aprobara las modificaciones introducidas por la Cámara de Diputados. Esta acción completa el trámite legislativo de la iniciativa, patrocinada por los senadores Félix Bautista y Pedro Catrain. El Senado aprobó el texto modificado en una sola lectura el 16 de septiembre.
Ahora el texto pasa al poder ejecutivo, donde Abinader tiene la opción de promulgarlo o devolverlo al Congreso con observaciones. El proceso surge después de que la Cámara de Diputados aprobara una versión modificada en julio, lo que obligó a una reconciliación en la cámara alta.
De ser promulgada, la norma consolidaría las reglas de juego y apuestas en un marco único y crearía la Dirección General de Juegos de Azar (DGJA) como regulador especializado. Esta entidad supervisaría casinos, expendios de lotería, locales de apuestas deportivas, bingo, máquinas de juego y plataformas en línea, en sustitución del régimen fragmentado que tiene como principal referencia la Ley N° 351 de 1964.
La disposición más relevante es el congelamiento de 10 años para nuevas licencias una vez publicado el registro oficial de licenciatarios. Los casinos en hoteles y destinos turísticos quedarían exentos y podrían seguir solicitando autorizaciones. La ley también prevé un Registro Nacional de Autoexclusión, restricciones de ubicación para locales y requisitos específicos para el juego en línea, que deberá operar bajo dominio .do y pagar un gravamen mensual del 10%.
La DGJA podría bloquear sitios no autorizados y suspender transacciones vinculadas a operadores ilegales. Las sanciones incluyen multas de hasta 400 salarios mínimos, órdenes de cierre, revocación de licencias, inhabilitación de socios y administradores, y penas de prisión de hasta 10 años para ciertos delitos. El 10% de las multas del sector se destinaría a programas de prevención y tratamiento de la adicción al juego.
Grupos industriales han manifestado inquietudes sobre algunas disposiciones aunque respaldan el avance hacia una regulación ordenada. La Asociación Dominicana de Bancas Deportivas (ADOBAD) advirtió que ciertas medidas podrían impactar el empleo y beneficiar al juego electrónico y en línea. Por su parte, FENABANCA solicitó ajustes en los requisitos de distancia, las tarifas administrativas y la representación en el consejo directivo del regulador propuesto.
El proyecto no entra en vigor solo con la aprobación senatorial. Su aplicación efectiva depende del proceso en el ejecutivo y de si Abinader introduce observaciones que atiendan las preocupaciones planteadas. Este paso marca un momento clave para la regularización del mercado dominicano antes de cualquier expansión futura.
Reporting: G3 Newswire
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